¿Qué es el niño interior?

¿Qué es el niño interior?

Habrás oído hablar mucho del niño interior y la importancia de sanarlo. Sin embargo, podría ser que aún no entiendas bien a qué se refiere el término “Niño interior” y que te hagas las preguntas “¿Por qué hay que sanarlo?”;”¿Sanar qué?”.

 

El niño interior es el pequeño yo que está en nuestra memoria, justo en la parte del cerebro donde están grabadas las experiencias de nuestros primeros años de vida. 

 

Durante nuestra infancia, vivimos muchas experiencias con nuestros padres, incluso desde el vientre de nuestra madre. Esas experiencias son de toda categoría: Positivas y negativas.

 

Tal vez, ahora con tu YO ADULTO pensarás que viviste una infancia feliz o no tan feliz, lo cierto es que cuando éramos niños todo lo que vivimos lo interpretamos con nuestro cerebro inmaduro que aún no entendía muchas cosas de la vida. 

 

Por ejemplo, si tu padre trabajaba todo el día, posiblemente la interpretación que le diste a esa situación es que tu padre te abandonó. Claramente no fue así, pero el cerebro del niño no lo alcanzaba a entender y solo lo podía interpretar de esa forma. 

 

Esa fue una herida que quedó grabada en tu cerebro y en las células de tu cuerpo. Pero no creas que eso solo fueron cosas de niños. Ahora que ya eres adulto, esa herida sigue ahí. Se manifiesta cada que sientes miedo de que tu pareja, tu familia o tus amigos te abandonen. 

 

Es inconsciente pero ahí está. Por ejemplo, si tu pareja tiene un(a) nuevo(a) amigo(a) y a ti te dan celos es por la inseguridad que traes desde que eras un infante. Inconscientemente sientes miedo de que te abandone. 

 

La historia anterior solo es un ejemplo para ser clara con el término “Niño Interior” y la razón por la cual deberíamos sanarlo. 

 

Hay muchas heridas que traemos desde que éramos niños desde el rechazo, el abandono, la vergüenza, etc. Con esto no creas que estoy culpando a nuestros padres. Ellos hacían lo mejor que podían en una “profesión” que nadie les enseñó. Lo cierto es que si las heridas que llevas en tu interior abiertas por tantos años no son sanadas, seguramente las repetirás cuando seas padre o madre con tus propios hijos. Y la historia siempre se repetirá. Un ciclo sin fin.

 

¿Las heridas de la infancia sólo se manifiestan en mis relaciones de pareja?

Normalmente, esas heridas se manifiestan cuando somos adultos en nuestras relaciones de pareja. Claramente ves que también se manifiestan en las relaciones que sostenemos con nuestros amigos, personas más cercanas, jefes… etc.

 

Por ejemplo cuando tu jefe te regaña y solo sientes ganas de llorar. O cuando llamas a ese compañero de trabajo con el que quisieras entablar una amistad para invitarle a tomar un café y te dice que no. Te sientes inseguro, rechazado y poco valioso. Todo esto son ejemplos de cómo nuestro niño herido viene a nuestro presente a decirnos que algo hay que sanar adentro. 

 

¿Has escuchado hablar del control de emociones?

Un tema con tanto auge en nuestra época. Esas situaciones en las que reaccionamos sin pensar.

 

Decimos cosas de las cuales después nos arrepentimos y lastimamos sin piedad a los que más amamos. 

 

Todas estas reacciones impulsivas vienen desde nuestro niño herido que necesita un adulto que le guía hacia la toma de mejores decisiones. Decisiones que no hieran, que amen, que abracen, que no lastimen. 

 

Ahora es una tarea de adultos sanar las heridas que traemos desde esa época reencontrándonos con nosotros mismos cuando éramos niños, abrazándonos y guiando al niño desde nuestro YO ADULTO ya con la madurez y la verdadera interpretación de los hechos. 

 

Ahora quiero preguntarte: ¿Con este post has sentido que tienes heridas por sanar desde tu niñez? Sólo quiero un SI o un NO en comentarios. Y si quieres contarme algo de tu historia, encantada de leerte y aportarte un poco de mi ser. 

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