Cómo influyen las emociones en nuestro sistema digestivo
El estrés, la ansiedad, los celos y otros sentimientos negativos te podrían estar pasando factura directamente en tu salud.
Nuestro sistema digestivo es uno de los más relacionados con nuestras emociones. Si notas que los movimientos musculares que permiten la eliminación están dándose de forma lenta es un buen momento para mirar hacia adentro y revisar ideas negativas, qué te preocupa y por qué, qué es eso que deseo controlar y por qué, preguntarte si necesitas la aprobación de los demás y por qué.
Los estudios científicos, la cultura y el conocimiento general es que el estreñimiento es causado por una dieta baja en fibra. Es verdad. Todos nuestros hábitos influyen. De lo que pocos hablan es que existen hábitos emocionales que una gran minoría cultivan.
El estrés, la desesperación, el deseo de control, entre otras emociones, son producidas por pequeñas acciones diarias que se convierten en hábitos. Para poner un ejemplo, si todos los días careces de planeación y vas realizando tareas confiando en tu capacidad de memoria o en las listas de tareas eternas que tienes en tu agenda, seguramente con el pasar del tiempo esto se convertirá en un hábito que te lleva al estrés y desesperación. En ese proceso, es normal que tu sistema digestivo se ralentice y que el estreñimiento llegue a tu vida.
Imagina una vida sin planeación, cargada de estrés y además, con estreñimiento. ¿Crees que la situación mejorará o empeorará? Seguramente será un ciclo de nunca acabar y que puede ser peor para la salud, a menos que despiertes conciencia y comprendas qué es lo que te está llevando a esos extremos.
¿Como identificar las causas emocionales de tu estreñimiento?
Algunas de las preguntas que puedes hacerte en tu vida si estás sufriendo de estreñimiento son:
¿Necesito aprobación de los demás para sentirme seguro(a)?
¿Trato de adaptarme al pensamiento de otras personas y dejo de exponer mi verdadero pensamiento solo para no sentirme rechazado(a) o para sentir que pertenezco a ese círculo social?
¿Tengo relaciones conflictivas con mis padres, hermanos(as), pareja, socios… que en lugar de generar paz, me generan intranquilidad y sosiego?
¿Evito hablar de mis problemas o incluso aceptarlos, por miedo a enfrentarlos?
¿Tengo dificultades financieras que me atormentan día tras día?
En el colectivo LGTBI este tipo de problemas físicos son más comunes de lo que crees. Estamos guardando tantas emociones que nuestro cuerpo debe manifestarlas de algún modo. Lo hace por medio de nuestra salud, lo cual desencadena otra serie de enfermedades si no las comprendemos desde su raíz: nuestras emociones y sentimientos.
¿Qué puedes hacer frente a tus problemas digestivos desde tus emociones y tu ser?
A veces la mejor forma de encontrar respuestas es haciéndonos preguntas que cuestionen nuestra vida. Pregúntate:
¿Cuándo fue la última vez que me sentí libre y lleno(a) de entusiasmo?
¿Cuanto me di a mi mismo autorización de ser yo sin miedo al qué dirán?
¿Cuando dejé de ser yo para convertirme en lo que otros quieren que yo sea?
¿Vale la pena ser otra persona, silenciar mis pensamientos y sentimientos para sentirme parte de.?
¿Cómo quiero vivir mi vida? ¿Para ser feliz yo o para hacer felices a los demás?
¿Qué es lo peor qué podría pasar si sucede lo que a tanto miedo le tengo? ¿Qué probabilidad hay de que eso suceda? ¿Tiene solución?
Aunque se que estas esperando que te dé una solución, no podría decirte más que busques ayuda profesional para sanar esas emociones que no solo te generan problemas digestivos, también encarcelan tu verdadero ser y no te permiten ser libre.
Por ahora puedo regalarte un mantra para repetir diariamente: “acepto aquí y ahora liberarme del pasado, ir hacia adelante. Me permito vivir una vida más excitante. Me siento más relajado(a) y confío en lo que la vida me tiene preparado”
Cuéntame en comentarios qué otros problemas de salud crees que estén siendo alimentados por tus emociones.
